Toyota es sinónimo de confiabilidad, pero esa misma reputación esconde una lista larga de modelos que la marca decidió retirar del mercado y que hoy, paradójicamente, valen mucho más de lo que costaban nuevos. Esta es nuestra selección de diez Toyota descontinuados que más persiguen los coleccionistas en 2026, ordenados de mayor a menor demanda en el mercado de usados.

- Toyota Supra Mk4 (1993-2002): el más codiciado de la lista. Su motor 2JZ-GTE, capaz de soportar potencias muy superiores a las de fábrica, y su protagonismo en el cine lo elevaron al estatus de leyenda absoluta del JDM.
- Toyota MR2 (1984-2007): un deportivo de motor central que democratizó una configuración reservada a superdeportivos europeos, con un precio de compacto.

- Toyota Celica GT-Four (1986-1999): tracción integral, turbo y palmarés de rally. Cada año escasean más las unidades bien conservadas.

- Toyota Cressida (1976-1992): el laboratorio silencioso donde Toyota aprendió a construir lujo de clase mundial antes de que existiera Lexus.
- Toyota FJ Cruiser (2006-2014): apenas ocho años en el mercado le bastaron para convertirse en un ícono de diseño retro-todoterreno.
- Toyota Starlet EP82 Turbo (1989-1995): 135 caballos en apenas 780 kilos. Uno de los JDM más subestimados de los años 90, hoy muy buscado.
- Toyota Land Cruiser 80 (1990-1997): el todoterreno de trabajo pesado que sirvió en las misiones humanitarias más exigentes del planeta, con una reputación de indestructibilidad que se mantiene intacta.
- Toyota T100 (1993-1998): la pickup que no logró triunfar en su momento, pero cuya escasez actual la ha convertido en una pieza codiciada por fanáticos de las camionetas japonesas.
- Toyota HiAce clásica (generaciones H50-H100): la van de trabajo que se convirtió en la base preferida para conversiones de campervan en Australia, Japón y Europa.
- Toyota Previa, primera generación (1990-1997): motor central bajo el piso y un diseño ovalado que sigue pareciendo futurista casi 35 años después.
Los diez modelos de esta lista comparten un mismo destino: Toyota los descontinuó por razones de mercado, no por defectos de ingeniería, y esa combinación de escasez y calidad mecánica es exactamente lo que los ha convertido en objetivos de colección. Si tienes alguno guardado en tu garaje, es un buen momento para mantenerlo en las mejores condiciones posibles.