Toyota ya demostró con el regreso de la Supra en 2019 que no le teme a resucitar un nombre legendario cuando el momento de mercado es el correcto. Esa jugada abre una pregunta inevitable para cualquier aficionado: ¿cuáles de sus otros modelos descontinuados tienen argumentos reales para volver? Estas son las apuestas con más sentido, evaluadas contra las tendencias actuales del mercado.
Toyota MR2: el deportivo eléctrico que el mercado está pidiendo

Con la electrificación empujando a los fabricantes hacia deportivos más pequeños y ligeros —el motor eléctrico no necesita ir adelante—, la configuración de motor central del MR2 encaja casi a la perfección con la ingeniería de un deportivo eléctrico moderno. Toyota ya ha mostrado conceptos de deportivos compactos en los últimos años; un MR2 con motor central eléctrico o híbrido sería, en la práctica, la forma más lógica de aprovechar la arquitectura que ya está desarrollando para otros proyectos.
Toyota Celica: el hueco que dejó en el catálogo

Desde su descontinuación en 2006, Toyota no ha vuelto a ofrecer un cupé deportivo de acceso realmente asequible; el GR86 ocupa parte de ese espacio, pero con un carácter más orientado al drift y la pista. Un Celica moderno, posicionado entre el GR86 y el Corolla GR, tendría sentido comercial claro para captar al comprador joven que hoy se conforma con un hatchback deportivo.
Toyota FJ Cruiser: la nostalgia retro que sí funciona
El diseño retro-todoterreno sigue vendiendo bien en la industria —el Ford Bronco y el nuevo Land Cruiser lo confirman—, y el FJ Cruiser dejó una base de fanáticos que nunca dejó de pedir su regreso. Toyota ya tiene la plataforma y el motor adecuados disponibles en su gama actual de SUVs; lo único que faltaría es la voluntad de reeditar la carrocería que lo hizo único.

Ninguno de estos regresos está confirmado oficialmente por Toyota. Pero la historia reciente de la marca —de la Supra al GR86, pasando por el nuevo Land Cruiser de diseño más clásico— sugiere que la compañía está dispuesta a apostar por la nostalgia cuando el argumento de negocio es sólido. Si alguno de estos tres modelos regresa, no sería una sorpresa.